Para mí, cada proyecto es único y personalizado. Cuido cada detalle para que la imagen refleje la esencia y los valores de tu marca. Mi trabajo combina técnica culinaria, estética y creatividad para crear imágenes que despierten el apetito, capten la atención y conecten con tu público.
Mi proceso comienza siempre con una fase de investigación y planificación. Necesito entender el concepto, la marca y la intención de la imagen para poder construir una propuesta visual coherente.
Me tomo muy en serio la selección de ingredientes, porque cada alimento debe tener el color, la textura y la frescura perfectos para que la imagen resulte apetecible y creíble.
Una vez en set, trabajo la composición y el emplatado, cuidando el equilibrio visual, los detalles y la presentación para que el producto destaque frente a la cámara.